
OTRO Tras un largo periodo alejado de los focos, Herman Van Holsbeeck, exmánager del RSC Anderlecht, ha vuelto a dar señales de vida. El exdirectivo, que entre 2003 y 2018 desempeñó un papel determinante en el club bruselense, se ha reincorporado con cautela al mundo del fútbol. Actualmente Van Holsbeeck colabora como voluntario en la cantera de Rhodienne-De Hoek, un club del Brabante flamenco. El motivo es personal: su nieto de ocho años juega allí.
“Así es como he vuelto a engancharme,” dice. “Se siente como volver a casa. El fútbol sigue siendo mi entorno natural, y noto que la gente todavía escucha con atención lo que tengo que decir.” Su regreso al terreno de juego llega tras un periodo turbulento en su vida. A principios de 2022, Van Holsbeeck pasó 22 días en prisión en el marco de una investigación por fraude y blanqueo de capitales. Su nombre también apareció en el expediente más amplio relacionado con la Operatie Propere Handen y la venta del Anderlecht. Él mismo admite que esa etapa le dejó una profunda huella. “Te supera por completo. De pronto te detienen y te tratan como a un delincuente grave,” recuerda. Aun así, no hace un balance de su carrera con arrepentimiento marcado. “Sobre todo aprendes quiénes están realmente a tu lado cuando caes. Al final solo quedan un puñado de amigos verdaderos.” Pese a todo, su vínculo con el Anderlecht sigue siendo fuerte. Van Holsbeeck reconoce que echa de menos al club. “Di todo durante quince años, día y noche. Me duele ver que hoy al club le va peor.” Aun así, vislumbra una salida: una posible victoria en la copa esta temporada podría, según él, marcar un nuevo comienzo. “Lo que necesita el club es estabilidad: un entrenador que disponga de tiempo y un director deportivo con una visión clara a largo plazo.” Con su regreso a escala modesta, Van Holsbeeck parece buscar de nuevo su lugar en el fútbol, aunque esta vez alejado de la élite y de la presión que conlleva.
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